Recuperación
Por qué tomar analgésicos después de cada entrenamiento puede ser contraproducente
El ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroideos similares reducen el dolor al bloquear las enzimas ciclooxigenasas y disminuir la producción de prostaglandinas. Esas señales inflamatorias no son simplemente un daño indeseado: también ayudan a regular la síntesis de proteínas musculares, la remodelación de los tejidos y la respuesta de reparación después del entrenamiento.
Los resultados de las investigaciones son dispares porque influyen la dosis, la edad y el estado de entrenamiento, pero en algunos estudios con adultos jóvenes, el uso frecuente de AINE en dosis altas ha reducido el crecimiento muscular. Es poco probable que un uso ocasional eche por tierra tus progresos, pero tomar analgésicos de forma rutinaria después de entrenamientos normales puede interferir con la adaptación y enmascarar un dolor que debería llevarte a modificar la carga o la técnica.
No uses los AINE como recurso habitual para la recuperación. Resérvalos para cuando exista una verdadera necesidad médica, sigue las indicaciones de dosificación y consulta con un profesional sanitario si el dolor requiere medicación repetidamente; para las molestias habituales después del entrenamiento, prioriza una carga adecuada, el sueño y una nutrición suficiente.