NEAT: el gasto calórico infravalorado que ocurre fuera del gimnasio
El NEAT (termogénesis por actividad no relacionada con el ejercicio, por sus siglas en inglés) es la energía que gasta tu cuerpo en toda la actividad física fuera del ejercicio deliberado y del sueño: caminar durante el día, mantener la postura, gesticular, hacer tareas domésticas, incluso moverse inquieto. Para la mayoría de la gente, el NEAT supone una parte del gasto calórico diario mucho mayor que el propio entrenamiento, que normalmente ocupa solo una o dos horas de las 24.
Una peculiaridad importante del NEAT es que tiende a bajar de forma inconsciente durante un déficit calórico prolongado: el cuerpo «ahorra» energía de forma adaptativa reduciendo la actividad cotidiana, a menudo sin que la persona se dé cuenta: menos movimiento inquieto, un caminar más lento y económico, más tiempo sentado. Esta es una de las razones por las que se pueden producir estancamientos en la pérdida de peso incluso cumpliendo formalmente un déficit calórico sobre el papel: el gasto energético total baja discretamente por su cuenta a través de una caída compensatoria del NEAT.
En la práctica: mantener de forma consciente la actividad cotidiana durante una dieta —caminar más, estar menos tiempo sentado, subir escaleras— no es un detalle menor, es una palanca real sobre el gasto calórico total, y a menudo más importante que añadir todavía otro entrenamiento a la semana.