Fisiología

Por qué los principiantes pueden crecer sin un déficit o superávit calórico claro

Las «ganancias del principiante» no son un mito: son una ventana real de la fisiología

Los atletas experimentados lo saben: ganar músculo suele requerir un superávit calórico, y perder grasa un déficit, y combinar ambas cosas a la vez es extremadamente difícil. Pero las personas que acaban de empezar con el entrenamiento de fuerza a menudo hacen justo eso: ganan músculo y pierden grasa casi al mismo tiempo, con un balance calórico prácticamente neutro.

La razón es un estado conocido comúnmente como «ganancias del principiante». El músculo sin entrenar es extremadamente sensible a cualquier estímulo de fuerza: incluso una carga ligera supera con creces lo que está acostumbrado a manejar y desencadena un crecimiento rápido, y la respuesta hormonal y celular al entrenamiento es más fuerte en un cuerpo sin entrenar que en un atleta experimentado cuyos músculos ya se han adaptado a la carga.

Esta ventana suele durar entre unos pocos meses y aproximadamente un año, según el punto de partida, tras lo cual el cuerpo se adapta y la regla de «superávit para crecer, déficit para perder grasa» empieza a aplicarse con la misma rigidez que en los atletas más experimentados. Por eso el primer año de entrenamiento suele sentirse «mágico» comparado con los años siguientes, y no es un truco: es una característica real de la fisiología de la adaptación.