Entrenamiento

¿Sobrecarga o rotura? Cómo distinguir agujetas normales de una lesión real

No todo dolor muscular es motivo de pánico, pero tampoco todos deberían ignorarse

Distinguir unas agujetas normales o una sobrecarga leve de una lesión real es una habilidad que ahorra meses de recuperación. Las agujetas normales (incluido el DOMS) suelen ser simétricas, se desarrollan de forma gradual durante el día o los dos días posteriores al entrenamiento, y mejoran con movimiento suave y calentamiento. No vienen acompañadas de hinchazón, moratones o un dolor agudo en un punto concreto.

Una lesión real —un esguince de ligamento, una rotura muscular— suele sentirse distinta: el dolor aparece de golpe, en el momento exacto de un movimiento concreto, se localiza en un punto en lugar de repartirse por todo el músculo, y a menudo empeora en lugar de mejorar si intentas seguir moviéndote. La hinchazón o los moratones pueden aparecer en cuestión de horas, y la fuerza en la zona lesionada baja de forma notable y repentina en comparación con la serie anterior.

Regla sencilla: si el dolor es simétrico, difuso y se desarrolla poco a poco, probablemente sean agujetas normales. Si es agudo, localizado y apareció en un momento concreto, deja de entrenar y dale tiempo a tu cuerpo para evaluar el daño real en lugar de intentar «aguantar» a base de fuerza de voluntad.