Entrenamiento

Entrenar hasta el fallo no siempre es mejor: cuándo se vuelve en tu contra

Apurar cada serie hasta el límite no garantiza más crecimiento

El fallo muscular —el punto en el que físicamente ya no puedes completar otra repetición con buena técnica— se consideró durante mucho tiempo el estándar de oro de una serie eficaz. Las investigaciones recientes matizan bastante esa idea: entrenar al fallo sí estimula el crecimiento, pero no más que dejar 1-3 repeticiones en reserva, si el volumen total de entrenamiento es el mismo.

Sin embargo, el coste del fallo es notablemente mayor: genera bastante más fatiga neuromuscular y exige más tiempo de recuperación entre sesiones. Si llevas al fallo todas las series de todos los entrenamientos, la fatiga se acumula más rápido de lo que tu cuerpo puede recuperarse, el camino directo a un estancamiento o al sobreentrenamiento.

Un enfoque sensato es dejar 1-2 repeticiones «en la recámara» en la mayoría de las series de trabajo y reservar el fallo real para la última serie de un ejercicio o para sesiones concretas realmente clave. Así se obtiene casi el mismo estímulo de crecimiento con un coste notablemente menor para la recuperación.