Nutrición

Los carbohidratos por la noche no engordan más

El horario de las comidas importa mucho menos de lo que se suele pensar

La idea de que los carbohidratos después de las seis de la tarde se convierten automáticamente en grasa no se sostiene en los estudios controlados. Tu cuerpo no es un temporizador que activa el modo «almacenamiento» a una hora determinada. Ganar o perder peso depende de tu balance calórico total del día —y de la media semanal—, no de la hora exacta a la que te comiste un plato de arroz.

Incluso hay evidencia de que comer carbohidratos a última hora del día puede ayudar: favorece la producción de serotonina y melatonina, lo que mejora la calidad del sueño, y el sueño, a su vez, influye directamente en la recuperación y en el control del apetito al día siguiente. Una cena rica en carbohidratos también suele reducir los picos de hambre nocturnos y matutinos.

El único escenario real en el que los carbohidratos de la noche perjudican el progreso es cuando hacen que superes tu objetivo calórico diario total. No es cuestión de horario, es cuestión del total.