Nutrición

El magnesio es un mineral infravalorado para el sueño y la recuperación muscular

La carencia de magnesio es más habitual entre quienes entrenan de lo que cabría esperar

El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas del cuerpo, incluidas la síntesis de proteína, la función del sistema nervioso y la relajación muscular. Para las personas que entrenan, su papel en la calidad del sueño importa especialmente: el magnesio ayuda a regular los neurotransmisores que favorecen el sueño profundo, y su carencia se asocia a un sueño más ligero y fragmentado.

La actividad física intensa aumenta la pérdida de magnesio a través del sudor y la orina, y la dieta moderna típica ya se sitúa cerca de una ingesta insuficiente del mineral incluso antes de tener en cuenta las pérdidas relacionadas con el entrenamiento. Eso genera una situación en la que las personas que entrenan —aparentemente las «más sanas»— corren en realidad más riesgo de carencia de magnesio que la persona sedentaria media.

Entre los signos de una posible carencia están los calambres musculares, el sueño inquieto y un cansancio elevado, todos ellos fáciles de atribuir a un simple cansancio del entrenamiento. Las fuentes dietéticas de magnesio incluyen verduras de hoja verde oscura, frutos secos, semillas, cereales integrales y chocolate negro; si sospechas de una carencia, es más inteligente ajustar primero la dieta y hablar de suplementación con un médico, ya que el exceso de magnesio también puede causar efectos secundarios.