Mitos

El ácido láctico no provoca las agujetas del día siguiente

Uno de los mitos más persistentes del fitness confundió causa y efecto

Durante décadas, las agujetas de aparición tardía se explicaron como el ácido láctico acumulándose en los músculos durante el entrenamiento y quedando supuestamente «atrapado» en el tejido, siguiendo causando dolor durante uno o dos días después. La fisiología desmiente por completo este mecanismo: el lactato producido durante el trabajo muscular intenso se elimina del tejido muscular y se normaliza por completo en la sangre en aproximadamente una hora tras terminar el entrenamiento, mucho antes de que las agujetas empiecen siquiera a notarse.

La causa real de las agujetas de aparición tardía, que suelen desarrollarse a lo largo de 12-24 horas y alcanzan su punto máximo hacia las 24-72 horas después, son los microdaños en las fibras musculares y el tejido conectivo por una carga poco habitual, seguidos de una respuesta inflamatoria local que produce las agujetas mientras el tejido se repara. Es un proceso fundamentalmente distinto, que se desarrolla a lo largo de días en lugar de la hora aproximada que tarda el lactato en eliminarse.

El mito se mantuvo en parte porque ambos fenómenos —el escozor durante la serie por el lactato, y el dolor del día siguiente por los microdaños— se sienten subjetivamente como «dolor muscular», aunque sean dos procesos fisiológicos completamente distintos, con causas y plazos diferentes.