Sueño

Por qué una hora extra de sueño gana a una hora extra de gimnasio

Dormir mal echa por tierra hasta el programa de entrenamiento mejor planificado

La mayor parte de la liberación de la hormona del crecimiento ocurre durante el sueño profundo, y esta impulsa la recuperación y la síntesis de proteína muscular. Si duermes de forma sistemática menos de 6-7 horas, esa fase es la que más se reduce, y tu cuerpo simplemente no dispone del tiempo necesario para recuperarse entre sesiones, ni siquiera con una nutrición y una planificación perfectas.

También hay otra cara de la moneda: la falta crónica de sueño eleva el cortisol, la hormona del estrés, que en exceso favorece la degradación muscular y la acumulación de grasa, sobre todo en la zona abdominal. Al mismo tiempo, altera el equilibrio entre la grelina y la leptina —las hormonas del hambre y la saciedad—, por lo que después de una mala noche apetecen más los alimentos muy calóricos.

Si tienes que elegir entre un entrenamiento extra a última hora y una hora más de sueño, casi siempre compensa más dormir. El sueño no sustituye al entrenamiento, pero es donde realmente se construyen los resultados por los que entrenas.